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Hockey sobre Césped

19/03/2021

Mamás y amigas, unidas por los colores del “Rojo”

Mamás y amigas, unidas por los colores del “Rojo”

Madres y deportistas. Parece imposible que ellas puedan compatibilizar todo, a no ser que supieran multiplicarse. Obligaciones, compromisos y deseos que se van planificando; se piensa en la edad, ese relojito biológico, para llegar a la tan ansiada y buscada maternidad, pero no se pierde la pasión por el deporte.

Carolina Nader Conte, Micaela Varisco y Sofía Morande, amigas de toda la vida, llevan el hockey sobre césped y los colores del Club Talleres en la sangre. Son mujeres todo terreno que se sienten plenas con la llegada de sus hijos pero que no dejan de compartir tiempo en una cancha con el palo y la bocha, defendiendo con el corazón los colores del “Rojo”. Las jugadoras abrieron su corazón para contar sobre su experiencia en la maternidad y el tiempo dedicado al deporte.

“En lo personal con mucho esfuerzo ser mamá y jugar al hockey; mucha organización y una gran familia que apoya el regreso. También el acompañamiento de las compañeras de equipo; saben que a veces estamos más complicadas para entrenar o para estar a horario pero siempre nos alientan. A pesar del esfuerzo, como muchos dicen, uno siempre vuelve a los lugares donde es feliz y para mí el club es eso. Es mi casa. Por eso también lo hago desde la dirigencia”, expresó Carolina (30 años), madre de Camilo (6) y Vito (un año y medio), que también forma parte de la nueva Subcomisión.

Por su parte, Micaela Varisco (31) también reconoció el acompañamiento fundamental de la familia y lo que significa volver a vestir la camiseta del CAT: “Puedo hacer las dos cosas (ser mamá y jugar al hockey) gracias a mi esposo que me apoya y acompaña siempre a pesar del poco tiempo que dispone, y de mi familia (NdR: hermanas y padres) que siempre están cada vez que los necesito para que me los cuiden ya sea para entrenar o jugar un partido. Todos saben lo que significaba para mi regresar a la actividad y más aún volver con mis dos amigas de toda la vida que también fueron mamás”.

Sofía (32) es mamá de Justo (2 años y 10 meses) y Vicente (5 meses). Al igual que sus compañeras reconoce que son tareas son difíciles de realizar en simultáneo y de por sí hay que estar al doscientos por ciento. “Ser mamá es lo mejor que me pasó en la vida y el hockey ocupa un lugar muy importante porque en Talleres tengo mis grandes amigas que son ‘Micky’ y ‘Caro’ y volver a jugar con ellas para mí tiene un plus. En el plantel tengo muchas amigas y el club es una segunda casa. Es difícil compatibilizar todo, bastante complicado, pero con el compañía de mi pareja Eduardo, que fue el que me insistió para sumarme este año, y mis padres y mis suegros que me ayudan muchísimo porque ‘Edu’ es entrenador y por ahí los fines de semana qué hay torneo se dificulta. Ellos nos cuidan los nenes o los llevan a la cancha. Lo importante es hacerse en tiempito para disfrutar del hockey en el club que amamos, siempre fuimos de Talleres”, comentó.

Algunas realidades son más duras que otras y es claro que ser mamá y atleta es todo un desafío. No es solo el esfuerzo, es lo que una como mamá siente. Debido al nacimiento de su segundo hijo Rafael (ahora tiene 1 año y 5 meses) y la suspensión de las actividades deportivas por la pandemia de coronavirus, Micaela, también mamá de Salvador (3 años y 9 meses), pasó dos años sin jugar. En la actualidad regresó a los entrenamientos con el objetivo de ponerse a punto para la temporada 2021: “Siento que fue ayer que deje de venir al club. El equipo es hermoso y las chicas son mis amigas. Volver a representar a Talleres y vestir esta camiseta siempre es lindo, para mí un orgullo. Simplemente, amo a Talleres”.

Sobre la relación con sus dos amigas inseparables, Carolina expuso a flor de piel sus sentimientos y reconoció que “tener mis ellas que también son madres dentro del equipo es hermoso, nos cuidamos los hijos mientras la otra juega y hacemos todo lo posible para estar a gusto”. Del mismo modo, destacó el apoyo de los entrenadores y agregó que “a pesar de que en lo personal no me siento al 100% desde lo físico para jugar, hago lo posible para estar porque el club es mi lugar en el mundo”.

Por último, Sofía reconoció las dificultades para volver a la normalidad de los entrenamientos después de casi nueve meses por la pandemia: “El regreso fue un poco costoso pero realmente ahora estamos disfrutando mucho de las prácticas y de los partidos que hemos podido jugar”. “Volver al club que es mi casa es lo más lindo que me pasó en el último tiempo porque uno piensa que no va a volver después de ser mamá y que se va a complicar, pero es una señal de qué se puede. Para mí ponerme la camiseta de Talleres un sábado y jugar un partido me hizo volver a sentirme una nena de ‘15’. Ojalá pueda sostenerme durante el año; los chicos son chiquitos y cuesta mucho, haré todo el esfuerzo para seguir entrenando y jugando con las chicas toda la temporada”, añadió una de las “históricas” del plantel del CAT.